5.10.Problemas a los que se enfrenta el ejercicio de los derechos civíles y políticos de la DUDH Estos son llamados los derechos de primera generación y su origen se remonta hace aproximadamente doscientos años y entraron en la corriente principal de la discusión filosófica y política durante los siglos XVII Y XVIII bajo los términos de “derechos naturales” y “derechos del hombre”.
Debido a los abusos que se cometieron a los derechos de las personas durante la segunda guerra mundial, propiciaron el reconocimiento universal de estos derechos.
Los derechos civiles son los siguientes:
ØDerecho a la vida y a la Integridad Física y Mental
ØDerecho a la libertad y a la seguridad de la persona, incluido el derecho a un juicio justo.
ØDerecho a la inviolabilidad del hogar y de la correspondencia
ØDerecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, así como a la opinión y expresión.
Los derechos políticos son:
ØDerecho a la libertad de reunión y asociación
ØDerecho a elegir y a ser elegido, y a participar en los asuntos públicos.
ØDerecho a poder demandad a la autoridad pública.
5.1. Relación entre ética y derecho La relación entre la ética y el derecho constituye uno de esos temas verdaderamente clásicos, tan inagotables como la realidad del hombre implicada en ellos, y que cada época está llamada a reconsiderar. El tema de fondo permanece inalterado, las variaciones en torno a él son diversísimas. Puesto que se trata de una materia que afecta a la vida individual y social, en cada contexto cultural aparecen nuevos aspectos y nuevos problemas.
En épocas no muy lejanas era tal vez oportuno subrayar especialmente las diferencias entre el orden moral y el orden jurídico, para evitar confusiones. Basta pensar en dos situaciones, completamente diversas entre sí, pero coincidentes en exigir la acentuación de la distinción entre moral y derecho: ciertas contaminaciones de tipo jurídico en el modo de concebir la moralidad cristiana, como si ésta consistiera en el mero cumplimiento de algunas obligaciones más bien externas y formales; la tendencia de los totalitarismos del siglo XX a absorber el individuo en la colectividad, proclamando un ethos en el cual la dimensión jurídica –a su vez identificada con la política– se presentaba como horizonte definitivo de la existencia humana.
En nuestro tiempo esos riesgos parecen remotos. Incluso se podrían considerar definitivamente superados, si bien un sano realismo nos ha de prevenir en contra de ilusiones de ese tipo. Por lo demás, quizá no sería demasiado rebuscado detectar síntomas de una cierta confusión entre la ética y el derecho en diversos fenómenos del pensamiento y de la vida contemporánea. En efecto, al vaciarse la ética por el olvido de su fundamento ontológico en la persona, se tiende a buscar en el derecho, o mejor dicho en las reglas de la convivencia social, una especie de sucedáneo de la moral personal; y las declaraciones más tajantes de individualismo pueden esconder intolerancias muy profundas, sobre todo hacia quienes afirman determinados deberes sociales que resultan incómodos para algunos titulares del poder social.
Sin embargo, la cuestión fundamental de nuestro tiempo es más bien otra: la relativa a la separación e independencia que se querría establecer entre la ética y el derecho. Obviamente nadie negará que hay influjos mutuos: el mundo jurídico acoge y promueve determinados valores morales; es frecuente hablar de cuestiones morales en el ámbito del sistema de elaboración de las normas y de la administración de la justicia. A pesar de esto, ha llegado a ser muy común la idea que concibe la ética y el derecho como dos sistemas de regulación del comportamiento humano, que serían de suyo autónomos entre sí.
5. Valores éticos Dentro de los valores éticos existen los derechos y deberes, estos últimos son los que se deben de realizar para ser merecedores de disfrutar de nuestros derechos. Una de las principales dudas es con respecto a los derechos y deberes de los niños, los cuales por su estado de indefensión son mas propicios a recibir todo tipo de cuidado, y aunque pequeños, también tienen que cumplir con varias obligaciones. Los valores éticos pueden ser muchos, muy variados y con diferentes percepciones, sin embargo, el ser humano cuenta con cuatro valores eticos fundamentales, que podría decirse, son el cimiento de la educación de las personas entre ellas mismas; estos valores los tenemos muy arraigados dentro de nuestra conciencia y actuar. Cuando se habla de algo fundamental se habla de algo sin lo cual no se podría seguir, así de importantes son estos valores.
Estos cuatro valores y su aplicación es fundamental para la sana convivencia del ser humano en sociedad, a continuación pasamos a describir cada uno de ellos:
Libertad
Libertad
Se define como la cualidad de cualquier ser humano a elegir su destino, a decidir por si mismo sobre sus propios actos, es decir, eres libre cuando nadie mas decide por ti. Algo importante a acotar sobre la libertad, es que asi como eres libre para elegir tus actos, así mismo debes de hacerte responsable de las consecuencia de dichos actos, caso contrario, estarías cayendo en libertinaje, el no asumir las consecuencias de tus actos.
Justicia
Justicia
Este valor ético es la cualidad de dar a cada quien lo que por derecho le corresponde, sea bueno o malo. La justicia es ciega, esto quiere decir que no mira a quien se juzga, de esta manera no habrá parcialidad al momento de dar su merecido a una persona.
Responsabilidad
Responsabilidad
La responsabilidad es la facultad humana de asumir las consecuencias de tus propios actos, es cumplir con las obligaciones contraídas, ya sea por medio de un contrato legal o mas importante aun, por la palabra dada a una persona. Ser responsable es cumplir siempre con los deberes contraídos, aunque estos no sean del todo cómodos. Un ejemplo practico de responsabilidad es cuando se tiene un hijo, el cual es consecuencia de un acto tuyo y tu pareja, este hijo va a necesitar de tu sustento económico, el hacerte responsable de que tenga que comer y vestir, y para esto debes de conseguir un trabajo, que aunque sea pesado, debes de hacerlo para proporcionar el sustento a tu hijo, lo cual te hará una persona responsable de tus actos.
Verdad
La Verdad
La palabra verdad se usa mucho para referirse a una persona honesta, sincera y de buena fe, una persona en la que puedes confiar. La verdad es lo que define lo real de lo falso, algo verdadero es algo que puedes comprobar. El ser honesto es cumplir con lo que ofreces. “La verdad los hará libres” una frase que encaja perfectamente, ya que solo con la verdad podras distinguir el bien del mal y ser mejor persona.
Espero que estos valores eticos fundamentales les sean de ayuda y les aclaren un poco mas el panorama.
jueves, 28 de abril de 2016
4.4 División de poderes La propuesta de Montesquieu y su función de control del Estado por parte de la ciudadanía La división de poderes es en la política una de las teorías más importantes y adoptadas a nivel mundial en los últimos tiempos. La misma podría describirse como una forma de organizar el Estado, agrupando y dividiendo sus funciones en tres esferas diferenciadas que cumplen un rol diferente y cuya existencia tiene por objetivo el control mutuo así como también la limitación de la concentración personal del poder. Esta concentración personal de poder es característica de formas de gobierno como la monarquía, mientras que la división de poderes es un tipo de sistema característico de los gobiernos democráticos. La democracia es una modalidad de gobierno y de organización del estado en la cual existen mecanismos de participación, como el voto, que les permiten a los habitantes de esa comunidad elegir de manera directa a sus representantes políticos. Esto por supuesto legitima aún más a aquellos dirigentes políticos que son elegidos dentro de este marco.
Entonces, la división de poderes es un ordenamiento que caracteriza al estado de derecho moderno y que propone principalmente un ordenamiento y distribución de las funciones del estado a través de un organismo especializado.
4.2.Estado de derecho ElEstado de derechoestá formado por dos componentes: elEstado(como forma de organización política) y elderecho(como conjunto de las normas que rigen el funcionamiento de unasociedad). En estos casos, por lo tanto,el poder del Estado se encuentra limitado por el derecho.
El Estado de derecho surge por oposición al Estado absolutista, donde el rey se encontraba por encima de todos los ciudadanos y podía ordenar y mandar sin ningún otro poder que le hiciera contrapeso. El Estado de derecho, en cambio, supone que el poder surge del pueblo, quien elige a sus representantes para el gobierno.
Con el desarrollo del Estado de derecho, aparece la división de poderes (el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, tres instancias que, en el Estado absolutista, se reunían en la figura del rey). De esta forma, los tribunales se vuelven autónomos respecto al soberano y aparece el parlamento para contrarrestar el poder del gobernante.
La noción de democracia es otro concepto relacionado con el Estado de derecho, ya que supone que el pueblo tiene el poder y lo ejerce mediante las elecciones, cuando elige a sus representantes.
De todas formas, hay que tener en cuenta que la democracia no implica que exista un verdadero Estado de derecho. Un líder puede llegar al poder por vías democráticas y después abolir el Estado de derecho, como el caso de Adolf Hitler en Alemania. También pueden existir gobiernos que respetan el funcionamiento democrático en ciertas cuestiones pero que violan el Estado de derecho en otras.
Importancia del Estado de Derecho
Es importante señalar que en todos los territorios existe algún tipo de ordenamiento jurídico pero que ello no implica que en el mismo rija un Estado de Derecho, ya que para que éste exista es necesario que la sociedad política se encuentre plenamente juridificada y donde las normas aseguren que todo ciudadano será tratado por igual frente a la justicia.
Es importante mencionar que para que sea considerado como tal un Estado de Derecho debe cumplir una serie de normas, las mismas son:
* La Ley debe ser el mandato fundamental: todos los ciudadanos, incluso quienes gobiernen deben someterse a las leyes y ser juzgados en igualdad de condiciones y no se harán excepciones a ningún individuo, por alto que sea el cargo que posea. Como la Ley es hija del Poder Legislativo y éste se encuentra separado del resto de poderes del Estado, el cumplimiento de las normas podría ser más posible.
* Deben garantizarse todos los Derechos y Libertades: es responsabilidad del Estado que la Ley se cumpla y que en ella se vele por la libertad de todos los individuos que viven bajo su tutela ; la norma máxima del Estado es garantizar este principio.
* La Administración debe encontrarse limitada por la Ley: los directivos del Estado pertenecen a dos cuerpos diferentes: el Gobierno y la Administración, ésta se trata de un elemento no-político y se compone de los funcionarios, y, al igual que el gobierno, se encuentra limitada a las leyes que rijan sobre el territorio.
En las últimas décadas hemos visto cómo el término democracia ha sido manoseado y llevado a la ruina en manos de personajes ineptos, lo cual ha traído como consecuencia que muchos ciudadanos, de países diferentes, se sintieran decepcionados por la política y llegaran a sentir que vivían en un territorio gobernado por dictadores. Esta manera de pensar tan actual y tan nefasta para la política ha hecho trastabillar las bases del Estado de Derecho y obliga a que se busquen con urgencia alternativas para recuperar la confianza del pueblo en sus representantes y la formación de una sociedad igualitaria y responsable políticamente.
El llamadoEstado de Derechoes el que consagra jurídicamente la existencia de los derechos humanos. Se caracteriza por el imperio de la ley, la división de poderes, la legalidad de la administración y consagración constitucional. En el momento de su surgimiento histórico, quienes promovían la creación de las instituciones del Estado de Derecho pensaban en garantizar los derechos civiles frente a los gobiernos, especialmente frente a las monarquías. Posteriormente, el reconocimiento de los derechos sociales condujo a una modificación profunda en las cuestiones en las que los Estados debían intervenir y en las formas en que podían hacerlo. Por ejemplo, el reconocimiento del derecho a una vivienda digna hizo que los Estados tuvieran políticas sobre el tema que, en algunos casos, se implementaron a través del otorgamiento de créditos hipotecarios.
La atención de un conjunto muy amplio y diverso de demandas sociales exige un gran esfuerzo por parte de los Estados, tanto en lo que se refiere al financiamiento como a la eficiencia y a la equidad en la provisión de los servicios. En materia de financiamiento, tienen que encontrar un equilibrio entre la carga impositiva y el mantenimiento de niveles de ganancia empresaria que permitan la inversión y el crecimiento. En cuanto a la equidad y a la eficacia, deben desarrollar la capacidad para identificar y atender los problemas sociales; para eso, deben asegurar que todos los habitantes estén bien cubiertos en sus necesidades fundamentales y procurar la compensación de las desigualdades educativas, económicas y sociales.
Para concretar los derechos sociales, los distintos países aplican políticas que varían en su alcance, de acuerdo con las prioridades de cada sociedad y los recursos con los que cuentan. En un extremo, algunos países del norte de Europa han desarrollado políticas sociales de carácter universal, dirigidas a todos los habitantes y con un espectro muy grande de servicios —seguros de salud y de desempleo, sistemas educativos de alta cobertura y calidad, amplios sistemas de jubilaciones y pensiones, etc.—. Para sostener estos servicios, los Estados cobran altos impuestos. En el otro extremo, los países más pobres del planeta se caracterizan por muy baja cobertura y calidad de los servicios sociales.
jueves, 21 de abril de 2016
4.1. Ética, Derecho y Justicia La ética es la forma de actuar, es el comportamiento que tiene uno, es la práctica de una cultura que fija la rectitud y el sentido de vida por la vía de principios que nacen en el entorno familiar. Término que debería acompañar al de justicia, que es un valor de la conducta humana; es una regla de vida para el ejercicio del derecho, es una necesidad social; tiene principios y normas que otorgan a las personas un trato idéntico. El ejercicio de ambos valores está encargado a profesionales en leyes.
Por una irreal concepción de esos valores y de la mano de una praxis cada vez más usual, la actitud de jueces en este ámbito (por supuesto que no de todos y de quienes pondero su probidad) ha sentado las bases de una administración de justicia lejana a los principios básicos del derecho; lo que ha creado una sociedad benévola que permite “dejar hacer, dejar pasar”.
La actitud de los humanos es triste, depende de las circunstancias; subordinación que ha llegado a la labor jurisdiccional, cuyos operadores actuaron obedeciendo designios políticos o económicos. En realidad casi está sujeto del “depende de…” y existen muchas dudas por sus efectos que derivaron en procesos sin lograr reparar los daños causados, como tampoco sirvieron de ejemplo para su colegiatura.
El diario vivir en estrados judiciales ha expuesto, no cuesta creerlo, la concurrente práctica del “depende de…” con resoluciones forzadas tendientes a satisfacer intereses y que no tenían el resguardo de la ley. Esa conducta, derivada de esta frase, se convirtió en la que justifica la corrupción, la irresponsabilidad y el desprecio a la justicia; primó sobre la ética, (entiéndase igual por honorabilidad), ambas fueron las ausentes; su examen y su aplicación fueron innecesarios, su análisis estorbaba.
Toca ahora un cambio en la administración de justicia; es menester aplicar los principios básicos del derecho y profesar sobre todo los valores para lograr un buen comportamiento; apartados ambos del “depende de…”, y lograr la seguridad jurídica que requiere el mundo litigante. Es necesario un cambio de la propia misión y visión de las entidades que forman el Órgano Supremo de Justicia, el Consejo de la Magistratura y la Escuela de Jueces, que deberán crear cánones nuevos de conducta y formar hombres con ética para que éstos impartan una justicia igualitaria, a fin de crear una sociedad que asegure la paz, la equidad y el respeto.